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Conoce la evolución e historia del anime


Artículo cortesía de Staff Creativa – Agencia de Diseño Web en Lima, Perú

Casi todos, al menos una vez, hemos visto los conocidos dibujos japoneses (animes). Muchos de nosotros hemos pasado nuestra infancia viendo Neon Genesis Evangelion o simplemente Evangelion, Dragon Ball Z, Pokémon, Naruto, Full Metal Alchemist… y la lista no tiene fin. Pero lo que muchos no sabemos es cómo empezó este boom japonés, con su llamativo diseño y modernas historias.

En el siguiente artículo te presentaremos una breve historia del anime: cómo inició, su evolución en diseño e historias, y los cambios por los que pasó para llegar a ser lo que ahora es.

Influencias del Oeste

A comienzos del siglo XX, muchos artistas gráficos japoneses empezaron a sentir la influencia de dos potentes inventos del Oeste: el periódico y las películas. Con sus globos para historietas y sus estructuras lineales, inspiraron a los narradores de cuentos japoneses con una forma accesible y atractiva de captar masas. Fue así que famosos caricaturistas como Rakiten Kitazawa e Ippei Okamoto empezaron a producir sus propias historietas en series impresas. Este fue un gran paso para el desarrollo de las historietas japoneses, mejor conocidas como “manga”.

La industria de los dibujos japoneses crecía lentamente, pero tuvo algunos éxitos de alcance mundial como el cortometraje de Kitayama Seitaro Mimitaro (1918) y la primera película sonora Chikara To Onna No Yononaka, el primer cortometraje sonoro en Japón, en 1932.


Imagen: glg-gaming.com


Posguerra Segunda Guerra Mundial y el boom de la TV


La evolución del anime tuvo un receso luego de que Japón estuviera envuelta en la Segunda Guerra Mundial, pero antes de eso, en guerra con la República de China. Después de tales eventos, para ser precisos en el año 1948, se formó la compañía de producción y animación Toei, para competir con la mundialmente famosa Disney con Shōnen Sarutobi Sasuke, el primer anime lanzado en los cines de Estados Unidos en 1961. Esta película no tuvo el efecto esperado, al menos no como el que tuvo la película Rashōmon de Akira Kurosawa, que llevó la industria del cine japonés a los ojos del mundo.

Lo que realmente trajo a flote el anime en Japón fue la transición a la TV durante los años sesenta. Toei fue el creador de los principales shows animados en TV, los cuales fueron adaptaciones de los populares mangas Sally La Maga de Mitsuteru Yokoyama y la historia del “Niño con su gran robot 28 gou” de Tetsujin. 

La productora Mushi Pro también se hizo presente con el clásico que todos conocemos: Astroboy (Tetsuwan Atom) (1963-966) y la película Astro Boy: Héroe del Espacio (1968)

Características de los personajes
Tomemos el ya conocido Astroboy  y analicemos las características de dibujo y animación: se usan los colores blanco y negro (también combinados en escala de grises). Los ojos eran grandes (y lo siguen siendo) con pupilas sólidas y con pestañas que raramente se ven. En cuanto al rostro y el cabello, las facciones tenían curvas simples, con una pequeña protuberancia en las mejillas, el tamaño de la nariz era mínimo; mientras que el cabello era negro con cerquillos entrecortados.

Imagen: glg-gaming.com

Los sofisticados años setenta


Para los años sesenta, los animes eran emocionantes, como toda cualquier revolución, pero no se podía negar que eran mayormente enfocados al público infantil y seguían la conocida fórmula del bueno contra el malo.

Ya durante los setenta se dieron los primeros avances, el  género escogido fue la ciencia ficción. El representante de este género fue Uchu Senkan Yamato, impactando a la audiencia televisiva japonesa con un estilo moderno que capturó sus mentes. Esta serie cuenta la historia de la tripulación de la Nave Espacial de guerra Yamato, quienes tratan de salvar a la humanidad de la destrucción por parte de una invasión alienígena.
Incluso con este paso en la animación japonesa, los años setenta fueron testigo de la falta animadores en la industria, y los pocos que quedaron, junto con nuevos rostros, fueron promovidos a cargos grandes en las productoras. Esto último fue un riesgo, pues podría traer abajo el futuro del anime. Felizmente pasó todo lo contrario, estos nuevos rostros llevaron consigo nuevas ideas, las cuales crearon un nuevo anime. El anime japonés ya tenía una personalidad propia, alejada de los dibujos de Disney.

Características de los personajes
Ace Wo Nerae (1973) y Ikkuy (1975) son dos animes que nos muestras los cambios que surgieron durante esos años. Los colores pastel aparecen en tonos medios. Ya no vemos pupilas bien marcas, sino también podemos ver el iris con reflejo de luz; las pestañas son más notorias. El rostro toma una forma más ovalada, la nariz sigue siendo pequeña aunque un poco más notoria. Se tienen más detalles en el cabello, con colores más reales.

Imagen: glg-gaming.com

La explosión de los años ochenta


Los ochenta empezaban y los productores trabajaban duro para complacer el gusto de los espectadores, quienes adquirieron gustos más exquisitos. Esto era un boom, y a esto se le añadió el hecho de que los fans ahora podían comprar copias de las series y películas. Las productoras comenzaron a pasar su contenido no solo por TV, el medio regular, sino también de frente a videos.

La demanda crecía de tal modo que se tuvo que adaptar material de manga. Uno de los grandes beneficiados fue Akira Toriyama, cuya serie Dr. Slump se convirtió en un éxito. En 1986 se tomó una de sus series de fantasía para adaptarlas. Sí, estamos hablando del ícono Dragon Ball, que se convirtió en  la serie televisiva animada con más popularidad de Japón.

El 26 de febrero se emitió el primer capítulo de este aclamado anime. Se tituló “Bulma y Son Goku”, se ve nacer al héroe de generaciones, un bebé Sayayin llamado Kakaroto, quien, al llegar a la tierra, recibe el nombre de Gokú.

Mientras Japón vivía el boom DB, al otro lado del mundo ya se sentía la popularidad de Star Wars, lo que llevó a que varios estudios nipones empezaran a escribir animes con historias en el espacio. Paralelamente, ya empezaban a aparecer la cultura otaku con el anime Urusei Yatsura que debutó en 1981. Los animes luchaban por la anhelada popularidad. Esta fue la era de oro del anime.

Características de los personajes
Con Super Dimension Century Orguss (1983) y Super Dimension Century Southern Cross (1984) vemos que se usan colores más saturados y potentes. Los ojos se reducen un poco, con proporciones mucho más realistas. El rostro es más ovalado con una nariz mucho más notable. El cabello es más natural, incluso se puede ver las capas y mechones de manera individual. 

Imagen: glg-gaming.com


Los años noventa y el Internet


En 1995, el director Hidekai Anno de GAINAX creó Neon Genesis Evangelion,  un anime que marcó otro hito: un anime dirigido al público adulto. Su contenido crítico y su final frustrado (lo que causó la creación de películas) inspiró que otras firmas se arriesguen al cambio, usando temáticas conocidas como robots gigantes o las historias de guerras en el espacio. 




Otras dos fuerzas que emergieron durante los noventa fueron el Internet y el DVD. El primero, aún con sus limitaciones, permitió dejar de lado esas búsquedas en revistas y periódicos para encontrar información sobre animes favoritos. Ahora simplemente podíamos tipear el nombre en un motor de búsqueda el nombre del anime y voilá. 

El Internet también facilitó la comunicación entre fans en todas partes del mundo, los cuales podían hacer recomendaciones, críticas y más en foros. Lo segundo fue el DVD, que era y siguen siendo algo caros en el país del sol naciente (se rentan, no se venden), pero en Perú, aunque un poco caros también, se podía gozar de las series, coleccionarlas y compartirlas entre la comunidad otaku. 

Características de los personajes

Tenchi Muyo! Ryo-Ohki (1992) y Slayers (1995). Los colores son muchos más saturados y fuertes. El rostro muy angular, con ojos más largos con pupilas ovaladas, la nariz se reduce un poco, y el cabello se vuelve más revuelto, con colores fantasiosos.

Imagen: glg-gaming.com

El nuevo milenio


Al mismo tiempo que el anime se expandía mundialmente, surgieron eventos que hicieron dudar si tenía futuro, no por la calidad de sus tramas, sino por la economía. El primer evento fue la ruptura de  la burbuja económica de Japón que dañó la industria al entrar en el nuevo milenio. Los presupuestos se redujeron al punto que las productoras tuvieron que despedir animadores y caricaturistas, y se usaron mangas que eran éxitos garantizados como One Piece, Naruto, Bleach.

El 90% de los animadores que entraron a la industria durante los noventa se vieron forzados a abandonar el barco después de años de trabajo.

Otro problema que se tiene que mencionar es la piratería. El Internet, esta espada de doble filo que, durante los años noventa, permitió que mucho otakus me mantuvieran en  contacto, ahora hace que los mismos guarden contenido anime en sus discos duros sin tener que solicitar permisos por derecho de autor. Almacenar capítulo tras capítulo es más fácil y barato que comprar DVDs.


Evolución en el diseño del anime / manga: One Piece - Foto: http://i.imgur.com/YUpRwVw.jpg 


Evolución en el diseño de Ash (Pokemón). Fuente: Kotaku

En pie de lucha

Pese a todas las adversidades, el anime continúa luchando. Ahora existen convenciones otakus donde hay concursos de cosplay. Y más importante: siguen apareciendo animes, entre los mejores están  Death Note, Mushishi, Fullmetal Alchemist y más.

Imagen: mydrawmanga


Tal vez el anime que ahora difiere del anime en sus primeros años, pero esto se debe a que  vive y evoluciona junto con la sociedad que los produce. Y los verdaderos amantes del dibujo nipón seguiremos apoyándolo, vaya a donde vaya.

Artículo cortesía de Staff Creativa – Agencia de Diseño Web en Lima, Perú

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